Real Archivo Sudaca

2012

Ante las instituciones hegemónicas del sistema moderno-colonial (la Universidad, la Cárcel, el Museo, etc.), el archivo como reservorio de memoria se ha constituído en una suerte de hermano menor. Esa condición denostada es la que El Real Archivo Sudaca busca recuperar al beber de la tradición de los movimientos negros y queer que se han apropiado de categorías despectivas para revertirlas de forma productiva haciendo explícitas sus estructuras de represión colonial y patriarcal. Sudaca, que la RAE identifica como adjetivo despectivo para referirse a las personas procedentes de Sudamérica, se propone como una categoría que aglutina diversas representaciones e imaginarios no oficiales sobre la idea de lo latinoamericano situado en el Estado español. Como ejercicio paródico, el Real Archivo Sudaca juega con la pretensión de veracidad de “lo real” al remitir a la idea de lo monárquico y al rango reglamentario que emana de la autoridad Real/Colonial. La introducción de la ironía, en un mecanismo similar a la resemantización, busca transgredir la construcción identitaria de lo sudaca, actuando como movimiento antagónico a la fuerza aplanadora de lo latinoamericano o la comunidad iberoamericana, a la vez que como estrategia de descolonización del lenguaje.

El Real Archivo Sudaca es Carolina Bustamante Gutiérrez, Lucía Egaña Rojas y Francisco Godoy Vega. Tamara Díaz formó parte hasta 2015.
contacto: realarchivosudaca@gmail.com

El Real Archivo Sudaca es una apuesta poética y política por recuperar y activar la larga memoria sudaca en el presente. Identificamos asimismo una urgencia por construir formas de articulación de las demandas sudacas con otras agencias subalternas que operan en el Estado español. El Real Archivo Sudaca se propone la visibilización y conexión de ciertos materiales denostados por folclóricos, pintorescos, disidentes o fuera del canon occidentalizante. Con esa intención, el proyecto recopila y cataloga material documental de diversas fuentes como historias orales, cultura material, archivos personales, archivos de instituciones, asociaciones y otros organismos, archivos digitales, archivos fotográficos, archivos de artistas y colecciones de museos.

Por otra parte y en consonancia tanto con el objeto como el concepto del proyecto, se propone un archivo que no disimule su precariedad sino que la convierta en estrategia de sobrevivencia. Ante las limitaciones jurídicas de propiedad intelectual o de acceso a ciertos materiales, se plantea la conformación de un archivo “sin papeles” que se pueda establecer desde nuestra propia mediación con los diversos documentos. Esto con la idea de poner en jaque la idea misma de propiedad privada del conocimiento. Nos interesa entonces hacer visible los contextos en los que encontramos los materiales y situar en las citas de las fuentes (y no en las fuentes mismas) la materia del archivo. Así, por ejemplo, tomamos fragmentos de videos o imágenes en contextos de visionado en los que esos materiales comparten protagonismo con su contexto. Consideramos esta posibilidad de intervenir en la circulación de imágenes, textos y documentos desde estrategias de apropiación, cita, resemantización y reinscripción según nuevas narrativas, como otro de los objetivos políticos del proyecto.